S=E1bado, 23 de febrero, a=F1o 2008 de Nuestro Salvador Jesucristo,
Guayaquil, Ecuador - Iberoam=E9rica
(Cartas del cielo son escritas por Iv=E1n Valarezo)
NUESTRO DIOS PRUEBA AL JUSTO, PERO DESPRECIA AL MENTIROSO:
Nuestro Padre Celestial prueba al justo siempre para medirlo con su
Esp=EDritu Santo cuanto le ama, pero su alma desprecia al mentiroso y al
que ama la violencia, igual, para jam=E1s derramar ninguna de sus muchas
y ricas bendiciones sobre ellos sino su ira y sus juicios antiguos y
eternos, para siempre. Es por eso que <
tierra; pues para =E9l, <
de sus juicios justos, santos y tremendamente terribles.
Y estos juicios de nuestro Dios son tan justos y tremendamente
terribles para los que le aborrecen y, adem=E1s, <
vocabulario humano para describir sus juicios contra de ellos, pues
vienen del m=E1s all=E1 con gran poder destructivo para el pecador y el
enga=F1ador de la tierra. Porque el que hace maldad <
m=E1s demora alguna, tambi=E9n, en el mismo cielo, en donde empez=F3 cada
pecado de la humanidad entera, comenzando con Eva y luego con Ad=E1n,
por ejemplo.
Ciertamente, nuestro Padre Celestial no se tarda con el imp=EDo <
profundamente en su coraz=F3n perdido y enga=F1ado por las tinieblas de
Satan=E1s y de sus muchos pecados, que <<=E9l es un Dios justo y vengador
de los que le aborrecen a =E9l y a su Ley Sant=EDsima>>. En verdad, nuestro
Dios es un Dios infinitamente vengador y justiciero en contra de cada
una de las mentiras y de las maldades de sus enemigos eternos, en
todos los lugares de la tierra, como <
=A1nuestro Se=F1or Jesucristo!
Porque los que le aman a =E9l, en el esp=EDritu y en la verdad de la vida
sagrada de su unig=E9nito, entonces <
as=ED tambi=E9n en la eternidad, tal como deseo que fuese as=ED desde
siempre en el cielo, en el coraz=F3n de sus seres muy amados. Porque los
=E1ngeles creados en el cielo y as=ED tambi=E9n todo hombre, mujer, ni=F1o y=
ni=F1a de la humanidad entera, comenzando con Ad=E1n y Eva, realmente,
fueron creados en las manos de Dios y en el cielo tambi=E9n, <
amor y servicio infinito de su nombre sant=EDsimo.
Y nuestro Padre Celestial no es as=ED para con los que aman la mentira,
la calumnia y la maldad en sus corazones, pues su esp=EDritu inicuo
proviene d=EDa y noche del fruto prohibido, <
inocentes de todas las naciones de la tierra, tambi=E9n>>. Por lo tanto,
los que le aman a =E9l como Dios, por medio del Esp=EDritu de fe, del
nombre sagrado de su unig=E9nito, <
del para=EDso>>, (aunque a=FAn est=E9n viviendo sus vidas de siempre en el
mundo en donde vivimos todos nosotros, por ejemplo).
Porque nuestro Padre Celestial s=F3lo se complace con el que habla y
hace siempre <
m=E1s ni menos, su Hijo amado del para=EDso y de toda la tierra, tambi=E9n,
<
cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera>>. En la medida
en que, <
deseo que fuese as=ED con Ad=E1n y con cada uno de sus descendientes, en
sus millares, en el para=EDso y as=ED tambi=E9n en toda la tierra.
Y el que sufre d=EDa y noche y finalmente muere enfermo en sus
enfermedades de su coraz=F3n, de su alma y de su cuerpo, es porque
simplemente jam=E1s ha cre=EDdo en su coraz=F3n, ni ha confesado con sus
labios: <
sufrida, y perdida en las tinieblas de sus pecados, <coraz=F3n la voluntad de Satan=E1s y m=E1s no la voluntad perfecta de su
Dios y Creador de su vida>>, quien es realmente desde el para=EDso y en
la tierra, igual, nuestro =C1rbol de vida eterna, =A1nuestro Salvador
Jesucristo!
Dado que, <Padre Celestial y de su Esp=EDritu>> en el coraz=F3n de Ad=E1n y de cada uno=
de sus descendientes en el para=EDso, en la tierra y de nuevo de regreso
al cielo, pero esta vez, a la vida nueva y santa de La Nueva Jerusal=E9n
Imponente del cielo, por ejemplo. Es por eso, que nuestro Dios nos ha
dado a su unig=E9nito, para que lo amemos a =E9l, <
Eterna, para morir como el Cordero de Dios, y levantarse al Tercer D=EDa
como el Santo de Israel y de la humanidad entera>>, =A1el Hijo de David!
Porque <hijas de David>>, para vivir una vida totalmente consagrada a la
verdad, a la justicia y a la vida, la cual siempre nos ha ofrecido la
Ley de Dios y de Mois=E9s, desde su manifestaci=F3n en las faldas del
Sina=ED, por ejemplo, a Israel y a la humanidad entera. Ya que, cuando
nuestro Padre Celestial le dio las lajas de la Ley Eterna a Mois=E9s,
pues entonces, <
la tierra y as=ED tambi=E9n en la nueva vida infinita del nuevo reino
celestial>>, =A1La Nueva Jerusal=E9n Inmortal del cielo!
Visto que, <
siempre>>, para vivir, cumplir, honrar y as=ED finalmente exaltar la Ley
de nuestro Padre Celestial y de Mois=E9s en la tierra y en el cielo,
para gloria infinita del nombre muy santo de nuestro Creador Eternal.
Por ello, nuestro Padre Celestial ha hecho a su =C1rbol de vida eterna:
<
mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera>>.
Entonces el que cree en el Se=F1or Jesucristo y confiesa su nombre
ungido por las bendiciones de nuestro Dios y de su Esp=EDritu Santo,
pues posee en su coraz=F3n y en su esp=EDritu humano <
viviendo la Ley Eterna a la perfecci=F3n en la eternidad venidera>>. Y,
por lo tanto, no podr=E1 jam=E1s morir en sus pecados, ni menos descender
al infierno o al lago de fuego, <
cualidad divina del rey Mes=EDas no puede descender al infierno, ni
menos quedarse en estos lugares eternos, para siempre>>.
Es por eso que nuestro Se=F1or Jesucristo les dec=EDa a sus ap=F3stoles y
disc=EDpulos igualmente, una y otra vez y sin cesar jam=E1s: <
Celestial sin mi, en la tierra y as=ED tambi=E9n en el para=EDso,
eternamente y para siempre>>. Pero los malos son de Satan=E1s como para
la vida violenta y tormentosa del infierno, pues asimismo como los
hijos de sus mismas entra=F1as, por ejemplo; ciertamente <
el Se=F1or Jesucristo como su =C1rbol de la vida y de la salud eterna, por
ejemplo>>.
Pues los enga=F1adores <
sus semejantes, como a nuestro Padre Celestial le gustar=EDa ver
diariamente en cada uno de ellos, en todos los d=EDas de sus vidas por
la tierra, para que vivan y no mueran jam=E1s, ciertamente. Pero,
desdichadamente, el de coraz=F3n ciego, para con su Dios y para con su
=C1rbol de vida eterna, <
por un s=F3lo instante, que hay un Dios en el cielo que lo ve y lo
escribe todo>>.
Puesto que, <
descendientes, <
contra de su Hijo amado y de su Esp=EDritu Santo sobre todas las cosas>>.
Porque, con toda seguridad, <
peque=F1as, en el mismo cielo, como en el para=EDso, por ejemplo, en donde
empez=F3 todo y el mal del pecado con el hombre y con la mujer al pie
del =C1rbol de la vida eterna, =A1nuestro Salvador Jesucristo!
Mientras tanto, para el vil de esp=EDritu y malvado de coraz=F3n <quiere hacer una y otra vez lo mismo que Satan=E1s ha venido haciendo en
contra de Dios y de su Jesucristo>>, para que ya no haya m=E1s luz sino
s=F3lo tinieblas tras tinieblas en todos los lugares del cielo y de toda
la tierra, tambi=E9n. Para que de esta manera <
misterioso y maravilloso en nuestras vidas, <
entera>>, y as=ED no ser=E1 honrado jam=E1s, como los =E1ngeles siempre lo
honran en el cielo constantemente.
Por deducci=F3n, es importante para Satan=E1s y sus profundas tinieblas de
cada uno de sus muchos pecados, maldades y rebeliones en toda la
tierra, que el nombre muy santo de nuestro Padre Celestial y de su
Hijo amado <
Porque cada vez que el nombre milagroso y sumamente misterioso de
nuestro Se=F1or Jesucristo es honrado en el coraz=F3n de todos los seres
humanos, por ejemplo, <
volver jam=E1s hacer de las suyas a muchas gentes inocentes, para
siempre>>.
Y esto es lo que le agrada siempre a nuestro Padre Celestial: <
de salud y de vida eterna de su Hijo amado, su =C1rbol de vida celestial
del para=EDso, de toda la tierra y de La Nueva Jerusal=E9n Santa y
Gloriosa del cielo, tambi=E9n>>. Porque Satan=E1s sabe perfectamente que si
el nombre bendito, misterioso y maravilloso de nuestro =C1rbol de vida
eterna, es realmente honrado en los corazones de los que dicen amar a
Dios, Creador del cielo y de la tierra, <
afligir a la humanidad entera, sino todo lo contrario>>.
Ciertamente, s=F3lo habr=EDa justicia, buenas obras por todas partes,
salud, riquezas y muchas m=E1s ricas bendiciones del cielo d=EDa y noche y
por siempre hasta la nueva eternidad venidera, para cada hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a de las naciones del mundo entero: <
eternamente y para siempre>>. Pero con los que se oponen a su fruto de
vida eterna, en sus corazones y en sus esp=EDritus humanos, d=EDa y noche,
como Ad=E1n y Eva, por ejemplo, en el para=EDso, entonces <
y ante su Hijo Mesi=E1nico>>, =A1nuestro Salvador Jesucristo!
Pues para ellos tiene su copa de la ira rebosando, <
consumados en su maldad y nadie los vuelva a ver jam=E1s, en la tierra
ni menos en el m=E1s all=E1, eternamente y para siempre. Porque la ira de
nuestro Dios en contra del pecado y sus mentiras, de maldades y de
maldiciones eternas, <
terrible y de destrucci=F3n total para cada una de ellas, en el m=E1s
all=E1, adem=E1s, del infierno: =A1el lago de fuego!
Por lo tanto, nuestro Dios no se tardara m=E1s en dejar caer sus juicios
del cielo lentamente, sobre los que no le aman a =E9l, <
<
enciende inmediatamente, cada vez que ha llegado la hora del coraz=F3n
del hombre para honrar a su Hijo amado, <
justicia en su coraz=F3n y en su alma pecadora, tambi=E9n, de una vez por
todas y para siempre>>.
Pues el pecador peca cada vez m=E1s que antes, <
su coraz=F3n, nuestro Salvador Jesucristo>>, d=E1ndole as=ED cr=E9dito a los=
pecados y a las maldades de siempre del esp=EDritu de error y de
rebeli=F3n de Satan=E1s y de sus =E1ngeles ca=EDdos en la tierra. Y por este=
pecado mayor para nuestro Dios, pues, <
personalmente su merecido>>, sin m=E1s demora alguna y muy pronto
tambi=E9n, como cuando menos se lo espera, en su vida pecadora y ciega a
toda verdad de la antig=FCedad de Dios y de su Jesucristo.
Por ello, nuestro Dios har=E1 llover sobre los imp=EDos brasas ardientes
del cielo: fuego, azufre y vientos tormentosos se levantaran del
centro de la tierra para los imp=EDos y para los malvados en todos los
lugares: <
que no ama al =C1rbol de la vida del para=EDso en su coraz=F3n,
<
Esp=EDritu Santo y de sus huestes angelicales, por ejemplo, para mal de
su vida y para mal de su linaje humano tambi=E9n.
Ya que, en el d=EDa que Ad=E1n y Eva iban a conocer al =C1rbol de la vida,
nuestro Se=F1or Jesucristo, entonces <
del para=EDso>>, pero no lo hicieron as=ED desdichadamente, como ya lo
sabemos para verg=FCenza de ellos mismos y de los suyos, tambi=E9n. Y
nuestro Padre Celestial ha de derramar sus juicios desde el cielo,
<
a cada uno de sus seres creados por sus manos sagradas>>, para entonces
poder as=ED empezar una vida totalmente nueva y libre: =A1libre de las
injusticias de la mala vida de Satan=E1s y de sus =E1ngeles ca=EDdos!
Porque cada uno de sus seres creados, por sus manos santas, <
por el s=F3lo hecho de llevar su imagen y su semejanza celestial, como
la misma imagen y como la misma semejanza de su =C1rbol de vida en =E9l o
en ella de todas las familias de la tierra. Por ello, nuestro Padre
Celestial nos prueba d=EDa y noche, porque desea saber en su coraz=F3n
santo, <
nuestros corazones de tierra, por ejemplo, y en nuestras almas
directamente descendientes de su alma muy santa, tambi=E9n.
Y esto es algo muy importante para el hombre, de hoy y de siempre,
entender a fondo en su coraz=F3n y en su mente humana, <
sobrenatural>>, para que lo bendiga grandemente siempre en todo lo que
necesite, en todos los d=EDas de su vida. Porque nuestro Dios desea
bendecir tu vida grandemente, mi estimado hermano y mi estimada
hermana, <
los que hayas cometido en tu vida cesen y salgan de ti, y quedes
infinitamente libre y limpio de todo mal>>.
Adem=E1s, s=F3lo nuestro Se=F1or Jesucristo es el =FAnico fruto de vida y de=
salud y, tambi=E9n, es quien puede librar del pecado y de las tinieblas
al coraz=F3n de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera,
<
tu bienestar en contra de Satan=E1s y en contra de las gentes de gran
maldad de toda la tierra d=EDa a d=EDa y sin cesar jam=E1s, <
por siempre confiado en tu Salvador y Fundador de tu nueva vida
infinita en la tierra y en el para=EDso, tambi=E9n, desde ya y para
siempre>>.
Por lo tanto, <
afligido de tiempo en tiempo a la humanidad entera, para mal y para
muerte eterna de muchos desdichados en todos los lugares de la tierra,
de nuestros d=EDas y de siempre. Porque es nuestro Padre Celestial y las
hojas y as=ED tambi=E9n los frutos del =C1rbol de la vida del para=EDso que
descienden progresivamente al mundo, y las cuales <
unig=E9nito, nuestro Se=F1or Jesucristo, y por amor a cada uno de
nosotros, tambi=E9n>>.
Es decir, para que nuestro Padre Celestial les perdone, los sane y los
bendiga profundamente con sus muchas bendiciones del cielo y de la
tierra, tambi=E9n, entonces Jesucristo tiene que estar con ellos, para
gloria y honra infinita de su nombre sant=EDsimo en sus almas eternas,
(el cual habita en perfecta santidad en el coraz=F3n del rey Mes=EDas,
=A1nuestro Salvador Jesucristo!) Porque para nuestro Dios es muy
importante saber que nosotros le amamos de verdad, en nuestros
corazones y en nuestras almas infinitas con su Jesucristo, <
all=E1, tambi=E9n>>, como en el para=EDso o como en la nueva vida infinita d=
e
su Gran Jerusal=E9n Monumental del cielo.
Y la =FAnica manera que nuestro Padre Celestial y su Esp=EDritu van a
saber: si realmente le amamos como a nuestro =FAnico Dios del cielo y de
la tierra, <
tierra>>. Porque, ciertamente, <
=E9l>>, tal como su Hijo amado siempre le ha amado desde siempre, como
desde los primeros d=EDas de la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas, por
ejemplo.
Es por eso que para nuestro Padre Celestial <
=E9l, de modo definitivo>>; en verdad, esta alma pecadora, y p=E9rdida en
sus hondas tinieblas, <
la verdad de su Hijo amado, entonces <
alguna>>, en su coraz=F3n y en toda su vida, tambi=E9n, para siempre, sino
todo lo contrario.
Es decir, que en aquella alma perdida en sus propios pecados <existen tinieblas tras tinieblas en su vida por la tierra y as=ED
tambi=E9n en el m=E1s all=E1>>, como en el mundo de las almas perdidas sin
Jesucristo y sin su perd=F3n eterno en sus corazones, por ejemplo, de
Dios y de su Esp=EDritu Santo, para siempre. Porque s=F3lo el Se=F1or
Jesucristo puede realmente impartir verdad, derecho y justicia en la
vida de cada ser viviente del cielo y as=ED tambi=E9n de la tierra: y--por
ende--, <
derecho a vivir nuestra vida eterna en su reino celestial>>.
En realidad, estamos mucho m=E1s que perdidos que Sat=E1n, sin el Se=F1or
Jesucristo viviendo por nosotros en nuestros corazones y sentado a la
diestra de nuestro Padre Celestial en el reino de los cielos, <
nuestro =FAnico Cordero Inmolado para expiar, compensar, pagar por
nuestros pecados para siempre>>. Verdaderamente, <
impurezas en el altar de nuestro Padre Celestial y de su Esp=EDritu
Santo>>, para que nuestros males sean borrados de nuestras vidas para
siempre y, entonces poder entrar a la vida eterna pero ya, como desde
hoy mismo, por ejemplo, sin tener que volvernos polvo de la tierra
jam=E1s. (Este es el verdadero poder redentor de nuestro Jesucristo
milagroso, misterioso, maravilloso e infinitamente glorioso en
nuestras vidas, para nuestro Padre Celestial y para su Esp=EDritu Santo,
desde la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas, tambi=E9n.)
Por lo tanto, <
manos santas sea cumplida en cada uno de nosotros, en nuestros
millares, de todas las familias, razas, pueblos, linajes, tribus y
reinos de toda la tierra, <
Porque en verdad, necesitamos de los poderes sobrenaturales que nos
brinda la comida del cielo, el =C1rbol de la vida, <
esp=EDritu y en la verdad de la vida santa del para=EDso y del reino
celestial; de otra manera, estamos perdidos en la nada eternal de las
tinieblas infernales.
Adem=E1s, <
ciegos y perdidos en nuestras profundas tinieblas de los pecados de
nuestros antepasados, para siempre, <
hombre infinitamente>>. Pero si nuestro Se=F1or Jesucristo entra en
nuestros corazones, como en esta hora, entonces todo esto cambia
autom=E1ticamente, milagrosamente y hasta maravillosamente tambi=E9n, en
cada uno de nosotros: <
carne de nuestros padres sino de la luz del Esp=EDritu del fruto del
=C1rbol de la vida>>.
Y cuando despertemos de nuestras profundas tinieblas, entonces <
seremos santos como nuestro =C1rbol de vida eterna>>, para alegr=EDa
infinita de nuestro Padre Celestial y de su Esp=EDritu Santo, rodeados
de sus =E1ngeles alegres del reino de los cielos, por siempre y para
siempre. Y <
tanto, por cada uno de nosotros mismos, tambi=E9n en toda la tierra,
<
Ad=E1n y Eva lo hicieron en el d=EDa que le desobedecieron para mal eterno
de muchos.
Ciertamente, <
maravillosos y milagrosos, para envestirnos de su amor y de sus
grandes poderes>>: para jam=E1s volver a ofenderle a =C9l ni a su Ley
Santa, sino que seremos totalmente libres para servirle celestialmente
y para siempre. Y esto ha de ser, por fin, tal como =E9l siempre lo so=F1=F3=
con cada uno de nosotros, comenzando con Ad=E1n y Eva, por ejemplo,
<
este d=EDa, =A1listos para adorarle celestialmente y por siempre!
Porque si podemos amar a quien =E9l envi=F3 a la tierra para ense=F1arnos de=
su palabra y de su voluntad santa, con el fin de que nuestro pecados
sean perdonados y as=ED limpiarnos de toda mancha de las hondas
tinieblas de las enfermedades de Satan=E1s y hasta de la muerte eterna,
tambi=E9n, entonces <
Y
este es el amor que nuestro Padre Celestial buscaba desde siempre en
cada uno de nosotros, desde mucho antes de los primeros d=EDas de la
creaci=F3n de todas las cosas, <
como La Nueva Jerusal=E9n Gloriosa y Perfecta del Mes=EDas>>.
Porque ha sido nuestro Se=F1or Jesucristo quien descendi=F3 del cielo,
para no s=F3lo perdonarnos nuestros pecados y rebeliones, sino tambi=E9n
<
y de sus =E1ngeles ca=EDdos, por ejemplo>>. Para que entonces ya no vivamos
m=E1s para Satan=E1s por ninguna raz=F3n, sino <<=FAnicamente vivir
infinitamente para nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos>>; es
decir, tambi=E9n, para que <
Esp=EDritu del =C1rbol de la vida>>, =A1nuestro Salvador Jesucristo!
Porque <
Ad=E1n y Eva en el para=EDso, por ejemplo>>, lo entiendan as=ED o no, desde
su primer d=EDa de vida en la tierra y hasta que encuentra a Jesucristo
en su coraz=F3n, por ejemplo. Porque ciertamente <
=E1rbol de la ciencia del bien y del mal>>, para que su vida y toda su
alma siempre vayan caminando por la tierra de mal en peor y hasta que
finalmente entra a su lugar eterno del pecado, =A1el infierno!
Pero nuestro Dios se ha manifestado en nuestras vidas por su Esp=EDritu
Santo, por su palabra, por su nombre muy santo y, finalmente, <
jam=E1s por su voluntad perfecta en nuestros corazones>>: =A1su Hijo amado!
Y esto nuestro Padre Celestial lo hace as=ED con cada uno de nosotros,
en nuestros millares, de todas las familias, razas, pueblos, linajes,
tribus y reinos de la tierra d=EDa y noche y sin cesar, <
La Nueva Jerusal=E9n Gloriosa y Honrada del cielo, por ejemplo>>.
Fue por esta raz=F3n, tambi=E9n, que nuestro Dios, despu=E9s de haber creado=
a Ad=E1n en sus manos santas, entonces <
Hijo amado, como sus =E1ngeles del cielo y, ya lo creo perfectamente en
mi coraz=F3n tambi=E9n, como su Esp=EDritu Santo, por supuesto. Y, adem=E1s,=
a=FAn nuestro Padre Celestial desea ser amado sobrenaturalmente y
humanamente sobre todas las cosas m=E1s gloriosas del reino de los
cielos, en nuestros corazones y en nuestras almas infinitas, es decir,
ser amado por nosotros mismos: <
sagrado y sin igual>>.
Y nuestro Padre Celestial necesitaba saber y o=EDr con sus o=EDdos
<
salgan del coraz=F3n y de los labios de Ad=E1n, pero no sal=EDa de =E9l, nad=
a
de nada. Entonces Ad=E1n era como un ser muerto a=FAn para Dios (no quiero
decir como un animal sin vida o sin amor), <
la salvaci=F3n perfecta, en su coraz=F3n reci=E9n creado por las manos de
Dios y por las manos invisibles de su Esp=EDritu Santo>>.
Por lo tanto, nada de amor sal=EDa de Ad=E1n ni de Eva menos, sino muchas
otras cosas muy buenas y muy gloriosas, tambi=E9n, <
para =E9l y para su nombre muy santo, por ejemplo>>. Y entonces la
pregunta venia a nuestro Dios una y otra vez: =BFMe ama Ad=E1n, como yo le
amo a =E9l? =BFSer=E1 posible entonces que Ad=E1n y sus hijos e hijas me ame=
n
por siempre y para siempre como me aman mi Esp=EDritu Santo y mi Hijo
amado, mi =FAnico =C1rbol de la vida eterna, Jesucristo el Mes=EDas?
(Porque nuestro Padre Celestial y su Esp=EDritu Santo crearon al hombre
por amor o en el Esp=EDritu de su amor eterno para ser amados por =E9l y
por su linaje humano infinitamente, como hoy mismo contigo mi estimado
hermano y mi estimada hermana. Y, adem=E1s, =E9ste amor s=F3lo nuestro Se=F1=
or
Jesucristo lo conoce en todo y por todo, como nadie m=E1s en toda la
infinita gloria del reino de los cielos y en toda la tierra de toda la
vida, tambi=E9n, eternamente y para siempre.)
Y Ad=E1n no pod=EDa hablarle de amor a su Dios y Creador de su nueva vida
celestial, <
=E1rbol m=E1s entre los centenares de =E1rboles del para=EDso. Como cuando e=
l
Se=F1or Jesucristo caminaba entre las multitudes de Israel, pues, para
muchos, desdichadamente: <
error terrible para el coraz=F3n del hombre, desde siempre y hasta
nuestros d=EDas, tambi=E9n.
Pues no ve=EDan la gloria de nuestro Padre Celestial y de su Esp=EDritu
Santo en nuestro Se=F1or Jesucristo, <
sus pecados y hasta del mismo Satan=E1s, tambi=E9n, por ejemplo>>. Por lo
tanto, Ad=E1n estaba terriblemente equivocado cuando vio a Jesucristo,
as=ED como los antiguos de Israel, por ejemplo, cuando le ve=EDan o le=EDan
Las Escrituras de los profetas sobre =C9l. Pues si, as=ED fue, Ad=E1n se
equivoco con el Santo de Dios, <
cuando =E9l mismo hab=EDa sido creado en la santidad y en el amor perfecto
de Dios y del Esp=EDritu Santo, en el reino de los cielos.
Por ello, esta no era una pregunta que Dios le pod=EDa hacer a Ad=E1n
simplemente as=ED por as=ED no m=E1s, para conocer su respuesta y =FAnica
verdad: sino que tambi=E9n nuestro Dios tenia que saber <
de sus muchos males, por ejemplo>>. Y esto es de conocer a su Padre
Celestial, como el =FAnico Dios de su vida y como el =FAnico Dios del
cielo y de toda la tierra, tambi=E9n, eternamente y para siempre, por
ejemplo, en su coraz=F3n y en todo su ser viviente, <su fruto de vida, su gran rey Mes=EDas del cielo>>, =A1el Hijo de David!
Y as=ED tambi=E9n es todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de las naciones de =
la
tierra, sin amor verdadero para su Dios y para su Esp=EDritu Santo,
<
antig=FCedad de nuestro Dios y de su unig=E9nito>>. Entonces para que Ad=E1n=
llegue a =E9ste estado espiritual, pues claro est=E1, que <
con =E9l, tal cual como la hab=EDa tenido con su Dios y Creador de su alma
y de su cuerpo humano, por ejemplo>>, =A1nuestro =FAnico Dios y Padre
Celestial que est=E1 en los cielos!
Y, hoy en d=EDa, es el mismo problema en el coraz=F3n y en la vida de todo
ser viviente en todos los lugares de la tierra, <
su vida y para bien de cada uno de los suyos tambi=E9n, eternamente y
para siempre>>. Adem=E1s, nuestro Padre Celestial crea a Ad=E1n y as=ED
tambi=E9n a cada uno de sus descendientes, en el d=EDa de la creaci=F3n del
linaje humano, <
tierra y en la eternidad venidera igual, eternamente y para siempre>>.
Porque fue nuestro Padre Celestial y su Esp=EDritu Santo quienes crearon
al hombre, en su imagen y conforme a su semejanza en el d=EDa de su
creaci=F3n; es decir que <
Jesucristo como su nueva vida infinita del nuevo reino celestial>>, el
cual nuestro Dios tiene planeado establecer en el cielo infinitamente.
Porque, adem=E1s, fue nuestro Padre Celestial quien le dijo a su
Esp=EDritu Santo: Descendamos a la tierra y formemos al hombre en
nuestra imagen y conforme a nuestra semejanza celestial: <
Santo como a su =FAnico Creador y Padre Celestial, pero no a Jesucristo
todav=EDa>>.
Pues ahora le tocaba la parte del =C1rbol de la vida o de su Hijo amado,
el gran rey Mes=EDas del para=EDso y de todos los tiempos, =A1nuestro Se=F1o=
r
Jesucristo!, <
abundancia infinitamente a todos ellos>>. Y esto fue en aquel d=EDa, tal
como lo es hoy en d=EDa, en todos los lugares, en donde habita el
hombre, <
para terminar, para afinar la obra infinita de nuestro Dios y de su
Esp=EDritu Santo>>.
Adem=E1s, esto era que Ad=E1n ten=EDa, y a=FAn tiene, que comer y beber del
=C1rbol de la vida, nuestra =FAnica vida eterna del para=EDso, <
amor de nuestro Jesucristo>>, =A1el Santo del cielo, de Israel y de las
naciones de toda la tierra, para siempre! Pues entonces, sin duda
alguna, Ad=E1n tenia que comer y beber del Se=F1or Jesucristo guste o no
le guste y cuanto antes mejor, <
creaci=F3n del reino celestial y de toda la tierra, tambi=E9n, para
siempre>>.
Y, por cierto, esto era algo sobrenatural y de gran fe espiritual para
su coraz=F3n eterno, que Ad=E1n s=F3lo ten=EDa que hacer una sola vez y para=
siempre, <
Celestial! Para que no s=F3lo =E9l viviese con Dios y con su Esp=EDritu
Santo por siempre, emanando amor de su coraz=F3n para nuestro Dios y
para su Ley Bendita, sino que tambi=E9n <
la nueva vida infinita del nuevo reino celestial>>.
Y as=ED nuestro Dios sabr=EDa perfectamente en su coraz=F3n sagrado, <
Ad=E1n y as=ED tambi=E9n todos sus hijos e hijas le amar=EDan s=F3lo a =C9l,=
como
el Dios del cielo, en el esp=EDritu de la verdad y de la justicia
infinita de su =C1rbol de vida>>, su unig=E9nito, nuestro Salvador
Celestial en la tierra y para siempre en la eternidad. Porque <por medio de su Jesucristo es que nuestro Dios puede no solamente
honrar su nombre sagrado, sino que tambi=E9n puede conocer a=FAn mayores
glorias y honras para su nueva vida infinita de su nuevo reino
venidero>>, para su alma sagrada y para su humanidad celestial, en
donde s=F3lo habitara el Esp=EDritu de su Ley y amor en su total
perfecci=F3n.
Es decir, que cada =E1ngel del cielo y as=ED tambi=E9n cada hombre, mujer,
ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, <<=FAnicamente conocer=E1 el amor, l=
a
paz, la verdadera gloria de la vida eterna y sus muchas bendiciones
del =C1rbol de la vida, nuestro Salvador Jesucristo, para jam=E1s conocer
el mal, sino s=F3lo el bien eterno, por siempre y para siempre>>. Y
nuestro Padre Celestial desea verte ah=ED con todos sus santos del cielo
junto con su =C1rbol de vida eterna, <
tu
coraz=F3n y de toda tu alma infinita, tambi=E9n, hoy en d=EDa y por siempre,=
mi estimado hermano y mi estimada hermana>>.
El amor (Esp=EDritu Santo) de nuestro Padre Celestial y de su Jesucristo
es contigo.
=A1Cultura y paz para todos, hoy y siempre!
D=EDgale al Se=F1or, nuestro Padre Celestial, de todo coraz=F3n, en el
nombre del Se=F1or Jesucristo: Nuestras almas te aman, Se=F1or. Nuestras
almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y
honra a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el
cielo, tambi=E9n, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo
amado, nuestro Se=F1or Jesucristo.
LOS =CDDOLOS SON UNA OFENSA / AFRENTA A LA LEY PERFECTA DE DIOS
Es por eso que los =EDdolos han sido desde siempre: un tropiezo a la
verdad y al poder de Dios en tu vida. Un tropiezo eterno, para que la
omnipotencia de Dios no obre en tu vida, de acuerdo a la voluntad
perfecta del Padre Celestial y de su Esp=EDritu Eterno. Pero todo esto
tiene un fin en tu vida, en =E9sta misma hora crucial de tu vida. Has de
pensar quiz=E1 que el fin de todos los males de los =EDdolos termine,
cuando llegues al fin de tus d=EDas. Pero esto no es verdad. Los =EDdolos
con sus esp=EDritus inmundos te seguir=E1n atormentando d=EDa y noche entre
las llamas ardientes del fuego del infierno, por haber desobedecido a
la Ley viviente de Dios. En verdad, el fin de todos estos males est=E1
aqu=ED contigo, en el d=EDa de hoy. Y =E9ste es el Se=F1or Jesucristo. Cree =
en
=C9l, en esp=EDritu y en verdad. Usando siempre tu fe en =C9l, escaparas los=
males, enfermedades y los tormentos eternos de la presencia terrible
de los =EDdolos y de sus huestes de esp=EDritus infernales en tu vida y en
la vida de cada uno de los tuyos tambi=E9n, para la eternidad del nuevo
reino de Dios. Porque en el reino de Dios su Ley santa es de d=EDa en
d=EDa honrada y exaltada en gran manera, por todas las huestes de sus
=E1ngeles santos. Y t=FA con los tuyos, mi estimado hermano, mi estimada
hermana, has sido creado para honrar y exaltar cada letra, cada
palabra, cada oraci=F3n, cada tilde, cada categor=EDa de bendici=F3n
terrenal y celestial, cada honor, cada dignidad, cada se=F1or=EDo, cada
majestad, cada poder, cada decoro, y cada vida humana y celestial con
todas de sus muchas y ricas bendiciones de la tierra, del d=EDa de hoy y
de la tierra santa del m=E1s all=E1, tambi=E9n, en el reino de Dios y de su
Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!, =A1El Todopoderoso de Israel y de las=
naciones!
S=D3LO ESTA LEY (SIN ROMPERLA) ES LA LEY VIVIENTE DE DIOS
Esta es la =FAnica ley santa de Dios y del Se=F1or Jesucristo en tu
coraz=F3n, para bendecirte, para darte vida y vida en abundancia, en la
tierra y en el cielo para siempre. Y te ha venido diciendo as=ED, desde
los d=EDas de la antig=FCedad, desde los lugares muy altos y santos del
reino de los cielos:
PRIMER MANDAMIENTO: "No tendr=E1s otros dioses delante de m=ED".
SEGUNO MANDAMIENTO: "No te har=E1s imagen, ni ninguna semejanza de lo
que est=E9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas
debajo de la tierra. No te inclinar=E1s ante ellas ni les rendir=E1s
culto, porque yo soy Jehov=E1 tu Dios, un Dios celoso que castigo la
maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la
cuarta generaci=F3n de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia
por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos".
TERCER MANDAMIENTO: "No tomar=E1s en vano el nombre de Jehov=E1 tu Dios,
porque =C9l no dar=E1 por inocente al que tome su nombre en vano".
CUARTO MANDAMIENTO: "Acu=E9rdate del d=EDa del s=E1bado para santificarlo.
Seis d=EDas trabajar=E1s y har=E1s toda tu obra, pero el s=E9ptimo d=EDa ser=
=E1
s=E1bado para Jehov=E1 tu Dios. No har=E1s en ese d=EDa obra alguna, ni t=FA=
, ni
tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el
forastero que est=E1 dentro de tus puertas. Porque en seis d=EDas Jehov=E1
hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y
repos=F3 en el s=E9ptimo d=EDa. Por eso Jehov=E1 bendijo el d=EDa del s=E1ba=
do y
lo santific=F3".
QUINTO MANDAMIENTO: "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus d=EDas
se prolonguen sobre la tierra que Jehov=E1 tu Dios te da".
SEXTO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s homicidio".
SEPTIMO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s adulterio".
OCTAVO MANDAMIENTO: "No robar=E1s".
NOVENO MANDAMIENTO: "No dar=E1s falso testimonio en contra de tu
pr=F3jimo".
DECIMO MANDAMIENTO: "No codiciar=E1s la casa de tu pr=F3jimo; no
codiciar=E1s la mujer de tu pr=F3jimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su
buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu pr=F3jimo".
Entr=E9gale tu atenci=F3n al Esp=EDritu de Dios y deshazte de todos estos
males en tu hogar, en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos,
tambi=E9n. Hazlo as=ED y sin mas demora alguna, por amor a la Ley santa de
Dios, en la vida de cada uno de los tuyos. Porque ciertamente ellos
desean ser libres de sus =EDdolos y de sus im=E1genes de talla, aunque t=FA
no lo veas as=ED, en =E9sta hora crucial para tu vida y la vida de los
tuyos, tambi=E9n. Y t=FA tienes el poder, para ayudarlos a ser libres de
todos estos males, de los cuales han llegado a ellos, desde los d=EDas
de la antig=FCedad, para seguir destruyendo sus vidas, en el d=EDa de hoy.
Y Dios no desea continuar viendo estos males en sus vidas, sino que
s=F3lo =C9l desea ver vida y vida en abundancia, en cada naci=F3n y en cada
una de sus muchas familias, por toda la tierra.
Esto es muy importante: Oremos junto, en el nombre del Se=F1or
Jesucristo. Vamos todos a orar juntos, por unos momentos. Y digamos
juntos la siguiente oraci=F3n de Jesucristo delante de la presencia
santa del Padre Celestial, nuestro Dios y salvador de todas nuestras
almas:
ORACI=D3N DEL PERD=D3N
Padre nuestro que est=E1s en los cielos: santificada sea la memoria de
tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu
reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo as=ED tambi=E9n en la
tierra. El pan nuestro de cada d=EDa, d=E1noslo hoy. Perd=F3nanos nuestras
deudas, como tambi=E9n nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos
metas en tentaci=F3n, mas l=EDbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el
poder y la gloria por todos los siglos. Am=E9n.
Porque si perdon=E1is a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial
tambi=E9n os perdonar=E1 a vosotros. Pero si no perdon=E1is a los hombres,
tampoco vuestro Padre os perdonar=E1 vuestras ofensas.
Por lo tanto, el Se=F1or Jes=FAs dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y
la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR M=CD".
Juan 14:
NADIE M=C1S TE PUEDE SALVAR.
=A1CONF=CDA EN JES=DAS HOY!
MA=D1ANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE.
YA MA=D1ANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS
TUYOS, EN EL D=CDA DE HOY.
- Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de =E9ste MUNDO y
su MUERTE.
Disponte a dejar el pecado (arrepi=E9ntete):
Cree que Jesucristo muri=F3 por ti, fue sepultado y resucito al tercer
d=EDa por el Poder Sagrado del Esp=EDritu Santo y deja que entr=E9 en tu
vida y sea tu =DANICO SALVADOR Y SE=D1OR EN TU VIDA.
QUIZ=C1 TE PREGUNTES HOY: =BFQUE ORAR? O =BFC=D3MO ORAR? O =BFQU=C9 DECIRLE =
AL
SE=D1OR SANTO EN ORACI=D3N? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios m=EDo, soy un
pecador y necesito tu perd=F3n. Creo que Jesucristo ha derramado su
SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi
pecado. Invito a Cristo a venir a mi coraz=F3n y a mi vida, como mi
SALVADOR.
=BFAceptaste a Jes=FAs, como tu Salvador? =BFS=ED _____? O =BFNo _____?
=BFFecha? =BFS=ED ____? O =BFNo _____?
Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una
nueva maravillosa vida en Cristo. Ahora:
Lee la Biblia cada d=EDa para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios,
orando todos los d=EDas en el nombre de JES=DAS. Baut=EDzate en AGUA y en El=
ESP=CDRITU SANTO DE DIOS, adora, re=FAnete y sirve con otros cristianos en
un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la suprema
autoridad. Habla de Cristo a los dem=E1s.
Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros
cristianos que los hermanos Pentecost=E9s o pastores del evangelio de
Jes=FAs te recomienden leer y te ayuden a entender m=E1s de Jes=FAs y de su
palabra sagrada, la Biblia. Libros cristianos est=E1n disponibles en
gran cantidad en diferentes temas, en tu librer=EDa cristiana inmediata
a tu barrio, entonces visita a las librer=EDas cristianas con
frecuencia, para ver que clase de libros est=E1n a tu disposici=F3n, para
que te ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios.
Te doy las gracias por leer m=ED libro que he escrito para ti, para que
te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y as=ED
comiences a crecer en =C9l, desde el d=EDa de hoy y para siempre.
El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de
Jerusal=E9n d=EDa a d=EDa y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque =E9sta =
es
la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la
tierra: todas nuestras bendiciones y salvaci=F3n eterna de nuestras
almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Esp=EDritu Eterno: "Vivan
tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y
tranquilidad en tus palacios, Jerusal=E9n". Por causa de mis hermanos y
de mis amigos, dir=E9 yo: "Haya paz en ti, siempre Jerusal=E9n". Por causa
de la casa de Jehov=E1 nuestro Dios, en el cielo y en la tierra:
implorar=E9 por tu bien, por siempre.
El libro de los salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Esp=EDritu de
Dios a toda la humanidad, dici=E9ndole y asegur=E1ndole: - Qu=E9 todo lo que=
respira, alabe el nombre de Jehov=E1 de los Ej=E9rcitos, =A1el Todopoderoso!=
Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo instrumento y de
todo coraz=F3n, con su voz tiene que rendirle el hombre: gloria y loor
al nombre santo de Dios, en la tierra y en las alturas, como antes y
como siempre, para la eternidad.
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